Nadie es tan tonto como para arriesgar la vida por el sueldo
Ronald Spadafora, que dirigió a los bomberos en el rescate del 11-S: Tengo 59 años: lo único que me duele de ser jefe es que tengo menos tiempo para estar en forma. Soy un bombero de Queens, italiano y católico. El 11-S cambió mi vida: perdí a mis mejores amigos, pero durante el rescate conocí a mi esposa. Colaboro con la UIMP Barcelona.